Tips efectivos para realizar un examen tipo test

Trucos imprescindibles que debes conocer para hacer un examen tipo test de 10

Preguntas trampa, respuestas demasiado ambiguas, dudas entre varias de las opciones que se presentan...

¿Te suena todo esto?

Los exámenes tipo test suelen producir dos sensaciones bien distintas:

  • Una tranquilidad espectacular, por poseer las respuestas delante y no tener que ser quien las aporta.
  • Un miedo y unos nervios aterradores, porque a pesar de tener las respuestas y haber estudiado, no puedes expresarte libremente y dar tú la respuesta, y eso te hace dudar de cada una de las cuestiones, de si son correctas o no al 100%.

La mejor manera y más eficaz a la hora de hacer cualquier tipo de examen es estudiar, eso está claro, pero podemos entender que tu hijo se ponga nervioso ante este tipo de examen, y más aún si es de respuesta múltiple.

Y es que es verdad que frustra mucho notar como todo el esfuerzo dedicado en estudiar una asignatura no queda reflejado con una buena nota.

Por este motivo es por lo que queremos darte unos consejos gracias a los cuales tu hijo va a saber afrontar con tranquilidad, seguridad y confianza los exámenes tipo test.

1. El primer consejo es la manera en que tu hijo debe estudiar este tipo de exámenes. Porque entendemos que no es lo mismo estudiar un examen de desarrollo que uno tipo test, ¿verdad?

La diferencia principal es el tipo de memoria que usamos a la hora de preparar y de realizar este tipo de exámenes. En los de desarrollo la memoria que trabaja es la de recuerdo, mientras que en los exámenes tipo test es la memoria de reconocimiento.

En los exámenes en los que hay que desarrollar la respuesta, la mente hace por asimilar y organizar el contenido que ha estudiado previamente.

Pero en los exámenes tipo test no funciona así.

En estos funciona una memoria de reconocimiento más automática, que detecta la información que hemos asimilado en el momento de estudio, y que cuando nuestra mente detecta esta información nos da una especie de señal que nos indica cuál es la respuesta correcta.

Y ahora quizá te preguntes cuál es el mejor método de estudio para los exámenes tipo test.

Pues bien, lo mejor es abarcar mucho temario cada día y que tu hijo se vaya quedando con múltiples detalles en cada repetición, porque una de las claves es esa: enfocarse en los pequeños detalles que pueden hacer que una respuesta sea la correcta o la incorrecta.

Para esto es fundamental poner mucha atención en definiciones y palabras clave. Una técnica que funciona genial y ayuda a memorizar con mayor rapidez es organizar la información importante en tablas. 

2. Otro truco muy útil y que no todo el mundo conoce es el de dudar siempre de las respuestas categóricas.

Por lo general, las respuestas con palabras como “nunca”, “siempre”, “ninguno” y “todos” suelen ser respuestas incorrectas

¿Por qué? Porque siempre suele haber alguna excepción que invalida la afirmación categórica. La verdad, es muy difícil que el profesor se arriesgue con una opción correcta que deje tan poco margen de maniobra.

Aunque hay que tener cuidado, ya que las respuesta con las expresiones “ninguna de los anteriores”, “todas las anteriores son correctas”… son la opción correcta en el 52% de los casos.

Es más, indagando más allá, las preguntas con la opción “todas las anteriores son falsas” suele ser una respuesta falsa, pero las preguntas con la opción “todas las anteriores son verdaderas” suele ser la respuesta correcta.

Así que si tu hijo duda mucho entre las opciones o no sabe de qué va la pregunta, le ayudará decantarse por este tipo de respuesta. No es un seguro, pero al menos la estadística estará a su favor. Que no es poco, ¿no?

3. ¿Quieres conocer más trucos?

Busca exámenes tipo test de otros años o indícale a tu hijo que se prepare sus propios tests para ponerse a prueba. Cuanto más practique, más tranquilo estará y realizará el examen con mayor seguridad y menos nervios.

Y llegó el momento del examen.

Antes de empezar a responder, aconséjale a tu hijo que lea con atención las instrucciones. Así sabrá cuánto puntúan las respuestas correctas y si hay penalización por las incorrectas o las que deja en blanco.

4. Clave fundamental: organizar el tiempo del examen. Una manera es mirar el número de preguntas y dividirlo entre el número de vueltas que vamos a querer darle a cada una de ellas. Que no se quede corto ni se pase.

Para que esto quede más claro vamos a poner un ejemplo:

Imagina que tenemos un examen de 80 preguntas y 1 hora para realizarlo. Pues bien, podría hacer una primera lectura general respondiendo las que considere que sabe 100% seguras. Esto no debería tomarle más de 15 min.

Después de haber hecho esta lectura rápida, se realiza una lectura más lenta comprendiendo cada uno de los enunciados y cada una de las respuestas, y contestando aquellas que considera que sabe, o sino marcando aquellas opciones entre las que duda. Aunque si ha estudiado lo suficiente, la primera opción, tras haberlas leído todas, suele ser la correcta. Esta lectura debería tomarle unos 30 min.

Y, finalmente, esos 15 minutos restantes son para dar un repaso en el que no aconsejamos que se cambie ninguna respuesta que ya se ha contestado, a no ser que sea muy obvio el error cometido.

5. Por último queríamos dar un consejo respecto a las prisas en el examen, ya que son una de las principales causas de cometer errores.

Verás, hacer el examen acelerando el ritmo de resolución cuando queda poco tiempo para entregarlo, aumenta la probabilidad de error al elegir respuesta.

Aunque lo cierto es que es casi peor leer  preguntas por primera vez en el último momento, cuando ya está a punto de llegar la hora del fin del examen.

¿Cómo se debería hacer entonces?

De esta manera: cuando queden 15 minutos para entregar el examen será el momento de parar. Ahora toca reflexionar y decidir cuál será la respuesta ante aquellas que hayan surgido dudas. Y esto es lo que marcará el resultado de que tu hijo apruebe o suspenda.

Y como no, no podíamos acabar este artículo sin sacar la pregunta por excelencia que todo estudiante se hace cuando realiza un examen tipo test:

“¿Qué hacer con esas preguntas en las que se duda entre dos respuestas?”

Pues según nuestra experiencia, lo mejor es leerlas con calma y tachar la respuesta incorrecta. De esta manera ya solo verá sobre el papel las posibles respuestas que le hacen dudar.  Y se tome como máximo 30 segundos para decidir la respuesta que señalará.

Además de todos estos trucos para aprobar con soltura un examen tipo test, lo más importante es algo que depende sola y únicamente de tu hijo, y es que esté tranquilo, que respire profundo, analice y decida con seguridad.

Porque confiar en uno mismo es la mejor de las apuestas.

¿Nos cuentas en comentarios qué te han parecido estos trucos? Estamos deseando leerte.

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